Mientras avanzan, Bruma Nocturna sigue prestando atención a todos los leves cambios del entorno y de las energías del mismo. La humedad, el frío y el silencio le traen recuerdos, y la nostalgia lo inunda a medida que se acerca a la hondonada. Su hogar, así como él mismo, tampoco es grande ni espectacular, pero es su hogar. Al ver el estanque en calma, su espíritu se tranquiliza al sentir que, probablemente, su túmulo estará en una situación similar ahora la que Lanza de Uktena está en su lugar.
Al llegar, el Sioux ralentiza su paso. Se toma su tiempo para sentir el lugar. Para observarlo, escucharlo y olerlo. Cuando Pau saluda y se acerca, el joven americano hace una leve reverencia, acercando una rodilla al suelo, mientras cambia suavemente de forma para adoptar su aspecto natural. Al terminar, se yergue de nuevo y hace leves movimientos para desperezarse; como si llevase mucho tiempo dentro de un traje demasiado apretado.
El Uktena acepta la invitación y se acerca, con una tranquilidad acorde a la del contexto.
Hace una pausa, tanteando la reacción de su interlocutor.
Al llegar, el Sioux ralentiza su paso. Se toma su tiempo para sentir el lugar. Para observarlo, escucharlo y olerlo. Cuando Pau saluda y se acerca, el joven americano hace una leve reverencia, acercando una rodilla al suelo, mientras cambia suavemente de forma para adoptar su aspecto natural. Al terminar, se yergue de nuevo y hace leves movimientos para desperezarse; como si llevase mucho tiempo dentro de un traje demasiado apretado.
Cita de: Maurick en 17 de Ene 2026, 01:13:54
El Uktena acepta la invitación y se acerca, con una tranquilidad acorde a la del contexto.
Hace una pausa, tanteando la reacción de su interlocutor.