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Mensajes - Beatriz Nicolás

#1
Laura Wong / Re:Prólogo — Black Mammoth
11 de Jun 2026, 00:46:58
La puerta termina de cerrarse tras Patrick, pero Laura mantiene la mirada sobre ella durante un segundo más.

Ya la tienes.

La frase produce una reacción que procura ocultar: sus hombros pierden una fracción de tensión. No es alivio suficiente para resultar agradable. Es el reconocimiento inmediato de una estructura. Una tarea concreta. Un límite temporal. Algo que puede completarse o fallarse.

Cuando vuelve la atención hacia la consola, la ropa seca todavía le resulta ajena. No es uniforme, no indica pertenencia y no permite identificar su función. Aun así, deja de tiritar con tanta violencia.

Laura se coloca frente a la pantalla secundaria y apoya ambas manos sobre el borde metálico, sin tocar todavía ningún control. Lee una vez los indicadores visibles. Después una segunda, más despacio.

Ritmo cardíaco. Temperatura. Saturación. Presión. Actividad cortical.

Puede interpretar constantes básicas. Puede reconocer una caída, una aceleración o una irregularidad evidente. Pero aquello no es un monitor hospitalario común, y seis horas de datos criogénicos no se convierten en conocimiento solo porque alguien espere una respuesta en cinco minutos.


No mira a Mauricio al contestar. Sus ojos siguen el desplazamiento de las líneas.


La formulación tiene la precisión de una repetición de seguridad. No porque necesite demostrar obediencia, se dice. Porque un error puede matar a Tau y Omicron.

Kaari y Dominique.

Laura abre los informes disponibles de las últimas seis horas. Empieza por Tau. Divide mentalmente el periodo en intervalos, comparando los valores actuales con los anteriores. Busca cambios sostenidos, no oscilaciones aisladas: aumentos de temperatura, pérdida de saturación, interrupciones del suministro y picos de actividad muscular. Cada incidencia queda marcada para revisión, pero no confirmada como fallo hasta que pueda compararla con la otra cápsula.

Después repite el procedimiento con Omicron.

No intenta comprender todo el sistema. Se concentra en encontrar diferencias.

Si ambas cápsulas muestran una variación simultánea, puede pertenecer al suministro común. Si solo una la presenta, el problema probablemente está en la unidad. Si un dato cambia sin que los demás reaccionen, puede ser un sensor. Es una lógica incompleta, pero es mejor que fingir competencia.

Sus dedos se detienen al llegar a los controles de mantenimiento. No los toca.


La petición sale rápida, sin tratamiento y sin apartar la vista.

Laura busca en la interfaz opciones que pueda consultar sin activarlas: registros de traslado, autonomía de emergencia, batería auxiliar, cierre de seguridad, tolerancia a interrupciones y modo de transporte. Lee los títulos aunque parte de la terminología no le resulte familiar. Si existe documentación técnica, abre únicamente los apartados informativos.

No pulsa nada que implique confirmación.


La admisión le resulta desagradable. La palabra no permanece unos instantes en su garganta antes de salir. Aun así, no la sustituye por una mentira más útil.


Laura inclina ligeramente la cabeza hacia los cables y conducciones que unen las cápsulas con la instalación. Sigue cada conexión visible desde el cristal hasta el suelo, intentando distinguir qué pertenece a alimentación eléctrica, nutrientes, control térmico o monitorización.

No desconecta nada. No comprueba una unión tirando de ella. Solo observa.


Sus piernas aún tiemblan, pero ya no necesita bloquear las rodillas para sostenerse. El cuerpo responde mejor cuando tiene algo delante que no admite dudas emocionales.

Durante los siguientes minutos alterna entre Tau y Omicron, anotando mentalmente tres categorías: estable, incidencia, dato insuficiente. No confunde la ausencia de alarmas con seguridad. Tampoco permite que el desconocimiento paralice el análisis.

Al concluir la primera revisión, endereza la espalda.


Mira entonces a Mauricio.


La dureza de la frase no va dirigida contra él. Va contra una parte de sí misma que ya está buscando la respuesta que resultaría más útil, aunque no fuese cierta.

Laura vuelve a los registros. Sus ojos recorren las líneas verdes mientras cuenta el tiempo mediante los pulsos regulares del monitor.

Cinco minutos.

Una tarea.

Y dos personas dormidas que no pueden permitirse que ella finja saber más de lo que sabe.
#2
Laura Wong / Re:Prólogo — Black Mammoth
02 de Jun 2026, 00:31:49
La palabra libre vuelve a caer sobre ella con el peso de algo sin manual. No es una autorización. No es una exención. No es una orden de permanencia ni una orden de retirada. Es un hueco.

Sus ojos se desvían hacia Mauricio cuando el recuerdo encaja al fin con una lentitud desagradable. Reuniones. Observación. Garou. Informes leídos en voz alta o guardados en carpetas. Pi hablando demasiado de un hermano mayor con una confianza que Laura nunca había sabido clasificar. No dice que lo recuerda. Primero lo verifica por dentro.

Después apoya una mano en el borde de la cápsula y baja un pie al suelo metálico. La planta desnuda toca el frío. Los dedos se contraen, pero no retira la pierna. Su otra mano sigue cerca de la vía, sin arrancarla.


La frase va dirigida a Mauricio, aunque no lleva afecto. Solo reconocimiento.


Laura respira despacio. El cuerpo aún no está completo. Hay temblor fino en los muslos, en la mano que sujeta la manta, en la mandíbula que intenta no tensarse demasiado. No se permite mirar mucho tiempo hacia las otras cápsulas, pero vuelve a hacerlo de todos modos.

Tau. Omicron.

Kaari. Dominique.

Los nombres no sustituyen a las designaciones. Las acompañan de una forma incómoda.


Hace una pausa. La palabra rebelión queda peor que extracción no autorizada. Es más amplia. Más sucia. Más viva.


Laura baja el segundo pie al suelo. Durante un instante parece que va a incorporarse del todo, pero solo traslada peso con cuidado, midiendo la respuesta de las rodillas. No cae. Eso basta por ahora.


La manta resbala un poco. Laura la recoloca con un gesto mecánico, sin mirarse el cuerpo. Su atención está en puertas, vías de salida, consola, cápsulas, manos visibles, distancia hasta Patrick, distancia hasta Mauricio.

No hay cadena de mando.

Entonces busca una función.


La voz no cambia. Pero la frase sí. No dice obedeceré. No dice me uno. No dice gracias.


Sus dedos se detienen sobre el punto donde el Ka-bar debería estar. El vacío allí sigue siendo exacto.


Mira a Patrick al decirlo. No como una amiga. No todavía. Pero tampoco como un objetivo.


La frase sale demasiado seria para parecer una broma. Quizá por eso no intenta corregirla.

Laura se endereza un poco más. El monitor sigue hablando por ella, marcando un pulso que todavía no ha aprendido a obedecer del todo.


Una pausa mínima.


Laura baja la mirada hacia sus manos vacías solo un segundo.


No añade señor.

La ausencia queda ahí, pequeña y peligrosa, mientras Laura permanece al borde de la cápsula, recta bajo la manta, con los pies descalzos sobre el metal frío y la decisión sostenida como una herida recién cerrada.
#3
Laura Wong / Re:Prólogo — Black Mammoth
02 de Jun 2026, 00:12:45
Laura escucha sin moverse.

No porque esté tranquila. Porque una sala sin cadena de mando es una sala sin suelo.

Los nombres se ordenan despacio. Mauricio Belmonte. Patrick Kabarga. Omega. Ese último encaja de otra manera; no como una respuesta, sino como una pieza antigua sacada de una caja equivocada. México. Instalaciones. Pasillos blancos. Voces medidas. Designaciones antes que nombres.

Sus dedos se cierran un poco más sobre la manta.


Lo pronuncia con cuidado, como si comprobar el sonido pudiera confirmar la realidad. Después mira a Mauricio. No baja la cabeza, pero tampoco sostiene la mirada como un desafío. La sostiene como una medición.


La frase sale limpia. Demasiado limpia. Laura tarda un instante en darse cuenta de que no ha respondido a lo importante. Nadie reclama autoridad sobre ella. Nadie le ordena respirar. Nadie le ordena quedarse. Nadie le ordena ser útil.

Eso no la alivia.

Desliza una mano hasta el borde de la cápsula y prueba el peso de su propio cuerpo con una presión mínima. Los músculos responden con retraso. La sed ya no manda, pero sigue ahí, como un animal encerrado detrás de las costillas. No se levanta todavía.


Una pausa.


La contradicción le endurece la mandíbula. Por un segundo, sus ojos van hacia las otras cápsulas. La figura del muchacho enorme. La silueta delgada bajo la escarcha. Tres cápsulas recuperadas. Tres activos. Tres posibles errores en curso.

No pregunta si están bien. La pregunta existe, pero no encuentra una forma segura de salir.


Solo entonces vuelve a mirar a Patrick. A Omega. La palabra Laura sigue siendo peor que Épsilon, porque no trae instrucciones adheridas.


Lo dice sin dramatismo. Casi como una incidencia médica.

Sus dedos se separan un poco de la manta, luego vuelven a cerrarse. No busca correr. No busca atacar. Busca el lugar exacto donde una herramienta puede quedarse cuando nadie quiere sostenerla.


La última palabra queda mal en su boca. Material. No la corrige.

Laura baja un instante la mirada hacia sus manos vacías y permanece sentada en el borde de la cápsula, recta, mojada de frío, esperando una respuesta que pueda obedecer sin saber cómo llamarla.
#4
Laura Wong / Re:Prólogo — Black Mammoth
01 de Jun 2026, 23:50:05
Laura tarda un segundo más de lo necesario en soltar la bolsa vacía.

Los dedos se le han quedado rígidos alrededor del plástico, demasiado tensos, demasiado posesivos. Cuando por fin la deja, lo hace con cuidado, como si el gesto pudiera ser evaluado. Baja la mirada a sus manos, luego al punto del brazo donde la aguja ha entrado limpia. Después comprueba la manta, el suelo, las cápsulas, la consola, las salidas visibles. No se levanta. Todavía no.

El español llega con un pequeño retraso. Lo entiende. Puede responder. Pero cada palabra parece tener que atravesar una capa de hielo antes de salir.


Su espalda permanece recta, aunque las rodillas no estén sosteniendo nada. La palabra liberada no encaja en ningún protocolo que conozca. Tampoco encajan la manta, la sangre ofrecida, la ausencia de correas, ni esa forma de mirarla como si hubiera algo que lamentar.

Laura mira primero al chico pelirrojo. Luego al hombre de la consola. No hay desafío en el gesto, solo cálculo contenido.


Hace una pausa breve. La garganta aún arde, pero ya no gobierna por completo sus movimientos. Eso mejora la situación. También la vuelve más peligrosa.


Sus dedos suben hasta el borde de la manta y la sujetan por fin. No para cubrirse. Para impedir que las manos busquen algo que ya no está en su cintura.

El Ka-bar.

La ausencia del peso resulta más precisa que el frío.


Laura no aparta la vista de Patrick. Su voz sigue siendo educada, baja, casi impecable. Solo la mandíbula, demasiado apretada, delata que hay algo debajo intentando romper la superficie.

#5
Offtopic / Re:Probando la pinga de los mensajes
28 de Ago 2025, 20:37:45
Esto es una prueba.
#6
Personajes / Prueba Edición Hoja de PJ
08 de Ago 2025, 00:44:41
Esta es mi hoja de personaje.

Ahora la modifico. Pues la cambio mucho más.
#7
Offtopic / Re:Probando la pinga de los mensajes
01 de Ago 2025, 01:42:45