Cita de: Maurick en 08 de Ene 2026, 23:50:18El trayecto fue largo, silencioso y áspero.
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Da un salto ágil al interior y observa los indicadores.
CitarUn sonido ajeno corta el murmullo del agua: pasos rápidos sobre la pasarela metálica, acompañados del tintinear de llaves. Una figura emerge entre las grúas, avanzando con decisión. Un tipo joven, con buena presencia, un peinado llamativo, va caminando hacia vuestra ubicación. Himitsu se asoma y cruza miradas con aquel individuo. Se sobresalta.
Ese hombre se para de repente, y os llama la atención en voz alta.
El viento levanta una ráfaga más fuerte y hace golpear los cabos contra el casco. Jonah mantiene la mirada, expectante, con esa mezcla de urgencia y cansancio que se ha vuelto común en Gracemire desde que todo empezó a resquebrajarse.
Himitsu traga saliva, y se queda mirándote.
Cita de: Maurick en 11 de Ene 2026, 20:45:35
Te lanza una mirada breve, evaluadora.
Cita de: Maurick en 11 de Ene 2026, 20:45:35
Cita de: Maurick en 11 de Ene 2026, 20:45:35
Cita de: Bruma Nocturna en 10 de Ene 2026, 18:37:03
Cita de: Maurick en 09 de Ene 2026, 19:03:51
Cita de: Maurick en 07 de Ene 2026, 13:32:09
Kara sonríe y saca, de una bolsa de deporte cercana, un extraño dispositivo que parece más un arnés de BDSM que otra cosa.
La rusa lo arroja sobre la cama. Parece pesado.
Señala a Mark.
Cita de: Maurick en 07 de Ene 2026, 13:32:09Tarda poco en callarse y en ser desnudado, y vestido con la «Jaula de los impuros». La escena es lamentable y bastante pestilente. Después, Kara le obliga a ponerse la ropa por encima, una vez vestido de nuevo no parece que lleve un arnés. Vytalian le da un empujón y Alberto lo va sacando fuera, al recibidor. Kara aprovecha para reunirse con vosotros durante un momento.
El agradable aliento de Kara roza el lóbulo de tu oreja. Huele a cigarro mentolado.
Vytalian cierra los ojos, como si la petición le doliese, pero suspira.
Kara se queda en silencio. En la puerta, distingue las siluetas de Alberto y Micky esperando, inquietos.
El nombre cae con peso propio.
El piso vuelve a llenarse de movimiento controlado. Cada uno con una tarea clara. Cada uno sabiendo que, cuando vuelvan a juntarse, ya no estarán hablando de suposiciones.
No hay aplausos. No hay tiempo para dudas. Todos esperan que te muevas.