Encajo el descubrimiento de mi hermana casi adolescente como puedo, con un arqueamiento de la ceja no dañada en Bilabo, así como su entusiasmo desmedido. Sabía que no habría respuesta a mis preguntas, pero esa presuposición acertada no deja que me moleste profundamente.
Además, no me hace especialmente gracia sentirme el niñero de esa muchacha que acabo de conocer, aunque compartamos sangre.
Escucho lo que tiene que decir mi padre y no presto demasiada atención a las interrupciones de Karen. Una vez que terminan de hablar uno y otra, omito a mi hermana y me dirijo de nuevo a mi padre.
Cuanto antes cumplamos con los objetivos iniciales, antes podremos ir a la Media Luna a rendir respeto ante Kara.
Además, no me hace especialmente gracia sentirme el niñero de esa muchacha que acabo de conocer, aunque compartamos sangre.
Escucho lo que tiene que decir mi padre y no presto demasiada atención a las interrupciones de Karen. Una vez que terminan de hablar uno y otra, omito a mi hermana y me dirijo de nuevo a mi padre.
Cuanto antes cumplamos con los objetivos iniciales, antes podremos ir a la Media Luna a rendir respeto ante Kara.