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#41
Bruma Nocturna / Re:Episodio 3 — Indolence
Último mensaje por Maurick - 12 de Ago 2026, 22:22:07
Destiny te observa durante unos segundos después de que vuelvas a reclinarte en la silla. La seguridad con la que has apartado la negociación de ti parece desconcertarla bastante más que cualquiera de las amenazas de Iruz.

Mira primero a la Ícaro, y después vuelve a mirarte.


Destiny señala vagamente hacia Iruz con dos dedos, sin llegar a apartar el brazo de la mesa.


Iruz gira muy despacio la cabeza hacia ella. La cabra esquiadora de su camiseta continúa sonriendo por los dos.


Se inclina sobre la mesa, apoyando ambos antebrazos. Hay algo en su sonrisa que no resulta especialmente tranquilizador.


Destiny no parece apreciar demasiado el término elegido. Aun así, espera. Iruz entrecierra los ojos.


Destiny se toma unos segundos antes de contestar, carraspea. La rigidez de sus hombros cambia ligeramente, como si estuviese decidiendo cuánto puede contar sin desmontar delante de vosotros una historia mucho más larga.


Sus dedos se cierran despacio sobre el borde de la mesa.


Durante un instante parece que va a continuar. Iruz levanta una mano.


Destiny cierra la boca, molesta. Iruz aparta la silla hacia atrás. Las patas raspan el suelo del bar con un chirrido desagradable que hace levantar la cabeza a los hombres del dominó.


Destiny parpadea. Iruz ya está poniéndose en pie cuando la mujer reacciona.


Destiny extiende una mano y trata de sujetarla por el antebrazo. No llega a hacerlo. La palma de Iruz golpea sus dedos con un chasquido seco. No es un ataque, pero sí lo suficientemente fuerte como para apartarle la mano. La expresión de la muchacha cambia por completo.


Destiny mantiene la mano suspendida durante un segundo.

Iruz se inclina ligeramente hacia ella.


No espera confirmación. Se da la vuelta y empieza a caminar hacia la salida. La camiseta verde se balancea alrededor de su cuerpo con cada paso, haciendo que la cabra esquiadora parezca aún más ridícula. Los hombres del dominó vuelven a mirarla, y uno de ellos sonríe.

Iruz se da cuenta, y levanta ambos brazos mientras camina hacia la puerta y les dedica dos cortes de manga simultáneos.


La puerta se cierra detrás de ella. Durante unos segundos sólo permanece el murmullo del televisor. Destiny sigue mirando hacia la salida, y después mira la mano que Iruz acaba de golpear. Luego te mira a ti.


Desde la barra llega el ruido de una cucharilla golpeando contra una taza. Uno de los ancianos mueve por fin una ficha de dominó. Destiny deja escapar aire lentamente.


Se recoloca en la silla. Ahora que Iruz se ha marchado, algo cambia en ella. No parece más relajada, exactamente, pero sí menos preocupada por mantener una negociación que se estaba deshaciendo a cada frase. Destiny apoya los codos sobre la mesa, te mira.

Y entonces lo notas. Es apenas una presión detrás de los ojos. Una vibración breve de Gnosis, tenue pero inequívoca. Durante una fracción de segundo, el reflejo de Destiny en el cristal que hay detrás de la barra parece retrasarse respecto a su cuerpo.

Ha utilizado un Don. No sabes qué ha buscado exactamente. Ella tampoco parece interesada en explicarlo. La mujer te estudia durante unos segundos más y, finalmente, extiende una mano sobre la mesa. Como Garou.


Hace una pausa breve.


Destiny mantiene la mano ofrecida y sostiene tu mirada.

#42
Mark / Re:Episodio 3 — Suances
Último mensaje por Maurick - 12 de Ago 2026, 21:51:52
Monique sigue tus movimientos mientras consigues incorporarte. No intenta ayudarte salvo cuando el vaso amenaza con resbalar entre tus dedos. Incluso entonces se limita a acercarlo un poco más a la mesilla. Cuando empiezas a disculparte, su expresión cambia. Baja la mirada hacia sus propias manos y espera a que termines antes de responder.


Levanta los ojos hacia ti. Durante unos segundos parece querer añadir algo, pero termina negando despacio con la cabeza.


Su acento francés acaricia de nuevo tus oídos. No sabrías explicar qué es, pero es como una entonación que acaricia tu lóbulo y luego trepa por el pabellón hasta el interior de tu oído. Notas que no te reprocha nada, y tampoco te habla con condescendencia. Cuando enciendes el cigarrillo, Monique observa el humo subir hacia el techo y arruga ligeramente la nariz.


La sombra de una sonrisa desaparece casi antes de llegar a formarse. Después empiezan las preguntas, ella toma aire.


Lo dice primero, con rapidez, quizá porque es la respuesta más sencilla de todas. Se recoloca en la silla y cruza una pierna sobre la otra.


Mira brevemente sus propias manos y flexiona los dedos.


Cuando preguntas por tu propio rescate, tarda algo más.


Frunce el ceño.


El silencio que sigue dura un poco más. Monique mira hacia la ventana.


Esta vez no busca tus ojos inmediatamente.


Se detiene, porque no parece encontrar una palabra adecuada.


Ahora sí vuelve a mirarte.


El dormitorio parece más pequeño mientras habla. El humo de tu cigarrillo continúa acumulándose bajo la luz de la mañana.


Monique apoya los antebrazos sobre las piernas.


Entonces mencionas al hombre helado, y Monique deja de moverse. Te observa durante unos segundos con una expresión completamente vacía.


Su espalda se endereza lentamente.


Ahora sí parece preocupada de otra manera.


La pregunta sobre Kara continúa suspendida entre los dos. Monique la ha oído, pero todavía no la ha contestado.

¿Qué más quieres preguntar, Mark? O, quizás... no quieres hablar más y quieres incorporarte.
#43
Brisa del Sur / Re:Episodio 1 — Celestún
Último mensaje por Maurick - 12 de Ago 2026, 20:27:06
El tambor de la lavadora comienza a girar con un traqueteo irregular. Jonah permanece agachado frente al electrodoméstico durante unos segundos, observándolo como si esperase que en cualquier momento abriera un portal dimensional. Ha metido dentro toda tu ropa sin hacer demasiadas preguntas. Sólo ha tenido un instante especialmente complicado cuando ha tenido que recoger el sujetador negro que habías dejado con el resto. Lo sostuvo por una de las tiras, miró la etiqueta y adoptó una expresión de concentración absolutamente desproporcionada. Eso no pasó con las bragas, no obstante.


Introduce la prenda dentro, cierra la puerta y pulsa un botón. Se levanta, saca un paquete de detergente algo gastado y lo echa en el tambor sin preocuparse por si ha echado mucho o poco. La máquina empieza a llenarse de agua y Jonah levanta ambos brazos.


Después se gira hacia ti y vuelve a recordar la toalla. Su mirada baja, recorriendo todo tu cuerpo, mientras escucha lo que le propones. Carraspeba y se dirige inmediatamente hacia el cojín que has colocado junto al tuyo.


Se deja caer sobre el cojín y cruza las piernas de una manera que parece haber aprendido viendo a alguien hacerlo una vez desde lejos. Apoya las manos sobre las rodillas y deja la espalda recta mientras cierra los ojos. Dura unos cuatro segundos, abre uno. Su mirada se cruza con la tuya.


Se aclara la garganta. La cercanía tampoco ayuda. El cojín no deja ni medio brazo entre vosotros y, cuando Jonah intenta acomodarse mejor, una de sus rodillas roza ligeramente la tuya. Se queda quieto, pero no se aparta al instante. Después mueve la pierna unos centímetros y vuelve a cerrar los ojos.


El sonido de la lavadora llena los silencios. Agua chocando contra el tambor, el golpe de alguna hebilla contra el cristal. Fuera, el calor empieza a entrar por las ventanas. Poco a poco Jonah deja de moverse tanto. Su respiración termina siguiendo, casi sin querer, el ritmo de la tuya. Durante unos minutos no habla, y ya puedes considerarlo un logro enorme.


Abre un ojo otra vez, y ahora hay una sonrisa pequeña en la comisura de su boca.


Deja pasar unos segundos con absoluta mala intención.


Se muerde ligeramente el interior de la mejilla. Mira hacia delante, evitando mirarte directamente.


Ahora sí gira la cabeza. Tiene las mejillas un poco más encendidas de lo habitual, pero la expresión se ha vuelto descaradamente divertida.


Una pausa.


Mantiene tus ojos durante apenas un par de segundos. Luego su mirada amenaza con bajar de nuevo hacia la toalla y la desvía inmediatamente hacia la lavadora.


Se ríe por lo bajo y vuelve a cerrar los ojos. Esta vez permanece así un rato, mientras la tensión de sus hombros va desapareciendo. Su respiración se vuelve más profunda: quizá la meditación funciona. Quizá sólo está agotado después de pasar la noche esperando saber si seguías viva. Al cabo de unos minutos, su cuerpo se vence ligeramente hacia un lado. Su hombro termina apoyándose contra el tuyo, y Jonah abre los ojos de golpe al notar el contacto, pero no se aparta. Mira primero vuestro hombro compartido y después tu rostro.


No se mueve. La sonrisa vuelve, más pequeña esta vez.


La lavadora cambia de ciclo detrás de vosotros. Jonah permanece a tu lado.


Esta vez no consigue esconder la sonrisa.
#44
Bruma Nocturna / Re:Episodio 3 — Indolence
Último mensaje por Lady Midnight - 11 de Ago 2026, 20:37:19
Mientras Ana Mercedes habla, el muchacho escucha casi con aire de molestia. Como si alguien estuviese metiendo la punta del dedo en una vieja herida despacio, casi pidiendo permiso, y rozando lo justo como para no poder protestar.

Cita de: Maurick en 09 de Ago 2026, 22:47:33

Cita de: Maurick en 09 de Ago 2026, 22:47:33

El Uktena suspira.


El joven evita las miradas de sus acompañantes, y gira la cabeza hacia el cristal de la ventanilla como si solo con la mirada pudiese transportarse lo suficientemente lejos como para que le sigan escuchando.




En la umbra, frente al bar, presta atención a todo lo que presencia. La ausencia de sentimientos negativos entre los espíritus, por una vez, parece reconfortarle. Sin embargo... esa sensación de estar en territorio de la Tejedora hace que esa sensación no dure demasiado. Se fija en la fibra, en los drones y en lo que dicen. "Protección asignada a individuo propietario", ¿eh? Alguien importante debe estar en la zona, para que se tomen tantas molestias. Quizá, en algún momento, sea menester realizar una pequeña investigación.



Ya en el bar, deja que Iruz maneje la situación. Sin embargo, cuando Destiny habla de su túmulo, no puede evitar intervenir.

Cita de: Maurick en 09 de Ago 2026, 22:47:33


Una rabia fría y contenida sale de entre sus dientes, casi gutural, casi como un gruñido. Quizá se debe al reciente descubrimiento de que Zarpa Manchada había ido a buscarla, o quizá por cómo sus esbirros intentaron "pactar" con la Noche Fría de forma no muy honesta. Quizá una mezcla de ambas, salpicada de la opinión general que el metis tiene de la Justicia Metálica.


Durante el resto de la conversación, se mantiene atento y expectante. De vez en cuándo echa un vistazo alrededor, tantea la reacción de los lugareños y revisa que nadie esté haciendo nada raro (apuntando en un papel, usando un móvil de manera extraña o prestando más interés, de forma disimulada, del que debería). Cuando la mujer se dirige a él, se endereza y se acerca un poco más a la mesa.

Cita de: Maurick en 09 de Ago 2026, 22:47:33


Se echa ligeramente hacia atrás, dejando de nuevo que la presencia de Iruz tome más protagonismo, y remueve el horrible café con una cucharilla intentando no hacer demasiado ruido.
#45
Mark / Re:Episodio 3 — Suances
Último mensaje por Mark - 10 de Ago 2026, 21:36:57
Permanezco unos instantes más en silencio. Me toco la cabeza, la cual tengo embotada y a punto de estallar. Observo las vendas y compruebo que las garras de Apolo nunca van a desaparecer de mi cuerpo: unas profundas cicatrices que abarcan mi costillar derecho.

Miro a Monique unos instantes y luego aparto la mirada para otear el entorno con más detenimiento. Es cuando observo mi cara demacrada en un espejo próximo: barba de varios días y una cicatriz que cruza el lado izquierdo de mi rostro de arriba a abajo, sorteando mi cuenca ocular de milagro. Comprendo que esa cicatriz también permanecerá conmigo a pesar de la capacidad regenerativa de mi especie.


Aprieto las manos, agarrando la sábana que me cubre. Vuelvo la mirada de nuevo hacia Monique.


Cojo, con cuidado, el vaso de agua y le doy un trago despacio.


Busco con la mirada alguna cajetilla que pueda calmar el mono, a templar las culpas con una dosis de nicotina. Finalmente encuentro una cajetilla blanda dentro de la cajonera dela mesilla y me enciendo un cigarro con mi encendedor plateado. Observo unos segundos el dibujo desgastado que lo decora mientras el humo inunda de nuevo mis pulmones.


Tras esta última pregunta vuelvo a fumar profundamente e intento apartar de mi cabeza mi último recuerdo de ella, muerta sobre el asfalto.
#46
Brisa del Sur / Re:Episodio 1 — Celestún
Último mensaje por Denebia - 10 de Ago 2026, 16:33:47
Cita de: Maurick en 09 de Ago 2026, 22:14:14Hace girar el lápiz entre los dedos. Mira hacia el techo, y se ajusta el pelo.




Cita de: Maurick en 09 de Ago 2026, 22:14:14
Ahora sí vuelve a mirarte, aunque manteniendo cuidadosamente los ojos a una altura bastante prudente.




Mi cara es una mezcla entre sorpresa y alegría, aplaudo y celebro la buena noticia. De dos zancadas me planto frente a él y le doy un abrazo. De un pequeño salto consigo darle un pequeño beso en la mejilla.


Le miro durante unos segundo a los ojos y tan rápido como fui me voy corriendo al baño. No tardo mucho en salir con el sujetador de la mano y rodeada por una toalla no muy grande, pero con mi estatura parece ser más grande de lo que es. Un poco torpe termino de quitarme mi ropa interior y salgo a por la ropa del porche. Lo lanzo todo a la lavadora pero me quedo mirando los botones...


Cita de: Maurick en 09 de Ago 2026, 22:14:14Se apoya contra el marco de la puerta. No te mira a ti, mira al suelo.




Cojo dos cojines del sofá, los dejo en el suelo y me siento sobre uno de ellos. Sorprendentemente la toalla tiene el tamaño justo para que no se vea nada íntimo.


Señalo el cojín que está a mi lado.


Pronunciar su nombre hace que tenga una pequeña punzada en el corazón y los recuerdos comiencen a aflorar, pero respiro hondo y consigo que no me dominen. Tengo que centrarme en el ahora y no hundirme en el pasado.



Mi intención es meditar y/o descansar para recuperar todo el maná que he gastado usando mis dones.
#47
Bruma Nocturna / Re:Episodio 3 — Indolence
Último mensaje por Maurick - 09 de Ago 2026, 22:47:33
En el coche

Durante unos segundos sólo se escucha el motor, el golpeteo irregular de la matrícula contra el parachoques y el rumor de los neumáticos sobre el asfalto. La Philodox mantiene la vista al frente. Ha escuchado toda la historia sin interrumpirte, incluso cuando la voz se te quebraba, incluso cuando aquello que estabas contando parecía dejar de estar dirigido hacia ella y se convertía en algo que necesitabas ordenar para ti mismo.

Cita de: Lady Midnight en 09 de Ago 2026, 02:06:23

Finalmente, ajusta las manos sobre el volante tras escuchar toda tu historia. Tu viaje al pozo, el motivo del Cordón Umbral, el esfuerzo que hiciste con ellas. En ningún momento te interrumpe, salvo los crujidos y masticadas de Iruz en el asiento trasero.


No hay condescendencia en su tono, y tampoco intenta sonreír para quitarle importancia.


Ana echa un vistazo breve hacia ti y vuelve inmediatamente a la carretera.


Algo cruje detrás. Iruz lleva un rato con los ojos abiertos. Sigue apoyada contra la ventanilla, con las gafas oscuras puestas y una bolsa de patatas arrugada sobre el regazo. Se incorpora entre los asientos del conductor y del copiloto.


Ana gira la cabeza lo justo para fulminarla con la mirada. Iruz levanta ambas manos.


La Ícaro vuelve a dejar caer la espalda contra el asiento. Durante unos instantes parece haber terminado, pero mantiene la boca ligeramente torcida y mastica algo que ya no tiene. Cuando vuelve a hablar, lo hace mucho más bajo.


Después se coloca las gafas correctamente sobre el puente de la nariz, gira la cabeza hacia la ventanilla y deja muy claro que cualquier intento de hacerla repetir aquello será recibido con violencia.



Inspección umbral en las cercanías del bar

Horas más tarde, frente al Bar L'Isard, el mundo espiritual tiene bastante más movimiento que el físico. Cuando asomas la percepción más allá de la Celosía, las fachadas de piedra pierden buena parte de su peso. Las líneas rectas adquieren una precisión desagradable y las instalaciones eléctricas de Sant Remei de l'Obaga se transforman en nervios luminosos que recorren paredes, tejados y postes.

No parece un lugar espiritualmente importante, pero alguien se ha encargado de vigilarlo. Una hebra de fibra óptica umbral cruza por encima de la calle, tan fina que apenas existe cuando no la miras directamente. Se divide junto al campanario y desciende hasta varios edificios, conectándose a pequeños nudos geométricos que palpitan con destellos azules.

Sobre los tejados se desplaza algo parecido a un insecto metálico. Tiene seis extremidades plegadas contra una carcasa ovalada y dos alas transparentes formadas por rejillas hexagonales. No bate el aire. Simplemente se desplaza, deteniéndose en puntos concretos para proyectar pequeñas líneas de luz sobre ventanas, puertas y vehículos. Hay otros dos más pequeños adheridos a una chimenea, y no tardan en detectarte.

El dron volador se detiene en seco. Sus alas desaparecen y un pequeño ojo blanco se abre en mitad de la carcasa, mientras te enfoca. Una secuencia de chasquidos eléctricos recorre las hebras.


El aparato desciende unos centímetros. No adopta ninguna postura agresiva. Tampoco aparecen arañas de patrón ni estructuras destinadas a inmovilizarte.


Las fibras ópticas continúan transmitiendo pequeños impulsos alrededor del edificio. Cuando permaneces allí sin mostrar hostilidad, la criatura inclina ligeramente la carcasa.


El pequeño ojo blanco se contrae.


Y eso es todo. El dron vuelve a ascender hacia los tejados y continúa su patrulla como si la conversación no hubiera tenido ninguna importancia.



Reunión con Destiny en el Bar L'Isard

Dentro del bar, el mundo resulta bastante menos elegante. El café con gotas continúa delante de ti, intacto, desprendiendo un olor que recuerda vagamente al alcohol sanitario. Destiny permanece sentada al otro lado de la mesa. Ha escuchado tu presentación con atención profesional hasta que pronuncias el nombre de tu clan.

Cita de: Lady Midnight en 09 de Ago 2026, 02:06:23

Entonces arquea ligeramente una ceja.


Te observa con algo más de atención.


Iruz deja caer la cabeza hacia atrás. La cabra esquiadora de su camiseta se deforma al estirar la tela.


Destiny mantiene la mirada sobre ella unos segundos, y después carraspea.


Apoya las manos sobre la mesa. Los hombres del dominó continúan jugando al otro lado del local, aunque uno de ellos lleva demasiado tiempo sosteniendo la misma ficha. Destiny cambia a hablar en inglés.


Iruz permanece callada por primera vez desde que Destiny se ha sentado. La mujer prosigue.


Destiny desliza un dedo por la superficie pegajosa de la mesa, dibujando una frontera inexistente.


Sus ojos se levantan hacia vosotros.


Iruz frunce ligeramente el ceño. Destiny tarda un instante antes de continuar.


La palabra queda suspendida. Por primera vez desde que se ha sentado, Destiny pierde durante una fracción de segundo esa rigidez profesional, mientras baja los ojos hacia sus manos. Traga saliva.


Recupera la mirada.


Iruz mueve una pierna bajo la mesa. Se recoloca, está claramente incómoda.


La Ícaro deja escapar aire por la nariz.


Destiny no parece molestarse.


Iruz ladea la cabeza. Destiny se inclina ligeramente hacia delante.


La reacción de Iruz es inmediata. Se echa hacia atrás y suelta una carcajada seca que hace que uno de los hombres del dominó levante la cabeza.


Destiny no responde. La sonrisa de Iruz aumenta.


Destiny frunce el ceño. Iruz continúa sonriendo, encantada consigo misma.


Destiny deja pasar el comentario. Cuando responde, cada palabra sale mucho más despacio.


La sonrisa de Iruz se reduce, y Destiny no aparta la mirada.


Iruz hace girar entre los dedos uno de los sobres de azúcar de la mesa. Destiny te mira entonces a ti.


Una pequeña pausa.


¿Qué vas a hacer, Bruma Nocturna?
#48
Brisa del Sur / Re:Episodio 1 — Celestún
Último mensaje por Maurick - 09 de Ago 2026, 22:14:14
Después de que os refugiéis en la casona junto a la playa, te sorprende no haber visto a ningún humano más cerca por aquí. Parece que este punto es ignorado por la humanidad, ¿quizás algo que haya hecho Neiatta o su séquito de cambiantes marinos?

De vuelta en la sala, con un cuenco de leche fresca y cereales a los que les falta algo de sabor, Jonah escucha la propuesta de viajar por la Sombra mientras mantiene un dedo apoyado sobre el mapa. No responde enseguida. Sigue con la mirada la línea de costa y termina rascándose la nuca.


Levanta la vista hacia ti y hace una pequeña mueca.


Hace girar el lápiz entre los dedos. Mira hacia el techo, y se ajusta el pelo.


Se inclina de nuevo sobre el mapa y señala una pequeña población. Te mira a los ojos, con el cuerpo arqueado sobre esa guía turística decolorada y rota por los bordes.


Se queda pensándolo durante un segundo.


La sonrisa desaparece cuando empiezas a hablar de Himitsu, del peligro y de haberlos arrastrado hasta allí. Jonah deja el lápiz. Cuando le coges la mano, mira primero tus dedos y después a ti. No intenta retirarla. Su pulgar se mueve apenas contra el lateral de tu mano antes de quedarse quieto.


Aprieta tu mano una vez antes de soltarla.


La referencia geográfica es suficientemente incorrecta para que resulte evidente que no tiene intención alguna de corregirse. Después empiezas a quitarte la ropa, sin aviso ni advertencia alguna. Jonah todavía está recogiendo el mapa cuando levanta la cabeza; se queda inmóvil: sus ojos bajan durante una fracción de segundo y regresan inmediatamente hacia una ventana que, de repente, parece haberse convertido en el objeto más interesante de toda la Península de Yucatán.


Carraspera, y se gira un poco más hacia la ventana.


Su concentración en el paisaje exterior empieza a adquirir una intensidad casi religiosa. Cuando sales al porche para dejar la ropa mojada, Jonah aprovecha para moverse por la cabaña. Abre un armario, cierra otro y señala hacia el fondo sin mirarte directamente todavía.


Ahora sí vuelve a mirarte, aunque manteniendo cuidadosamente los ojos a una altura bastante prudente.


Se apoya contra el marco de la puerta. No te mira a ti, mira al suelo.

#49
Bruma Nocturna / Re:Episodio 3 — Indolence
Último mensaje por Lady Midnight - 09 de Ago 2026, 02:06:23
Salir de la Garrotxa no provoca alegría en el chamán, sino todo lo contrario. En el Roc de la Cendra encontró a alguien con quien comparte una extraña afinidad y pragmatismo, y le hubiese gustado aprender más sobre su historia, sobre la Garrotxa, sobre el pozo y sobre lo que habita bajo este. Le habría encantado poder ofrecerle ayuda al anciano para recuperar el lugar y liberarlo de la corrupción, para que cuando llegue su último día su cuerpo no sea pudra olvidado en un charco de barro mientras sus propias cabras mordisquean sus extremidades.

Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 13:41:14

El muchacho se queda pensativo un rato, mirando cómo pasan los árboles por la ventanilla sin darle tiempo a fijarse en ninguno.


Las últimas palabras salen a medio masticar, con una mezcla de dolor, rencor y resignación.


El joven habla con tranquilidad, como si estuviese recitando una historia aprendida de memoria y que, con el tiempo, ya casi ha perdido toda intención y significado.


Hace una breve pausa. Una duda, como si todavía tuviese que pararse a pensar para que algo tuviese un mínimo sentido, atraviesa su mente mientras los ruidos de la mecánica en dudoso estado de conservación sustituyen las voz del muchacho.


Su voz se quiebra ligeramente en la última frase. Un silencio frágil como las alas de un insecto acompaña el dolor mientras se asienta y reposa.


La humedad de sus ojos refleja un brillo triste e intenso, y los puños cerrados tiemblan con rabia mientras se esfuerza en conservar una dignidad estúpida.


Lleva instintivamente la mano a su bolso, y mira por el retrovisor alarmado por una posible intervención del espíritu que ahora le acompaña.


Permanece callado un rato, sin que se sepa muy bien si está inmerso en sus propios pensamientos o intentando calmar el dolor de la herida en su alma. Cuando Ana Mercedes se dirige a él de nuevo, actúa con total naturalidad. Casi como si la conversación anterior nunca hubiese tenido lugar. Casi.

Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 13:41:14

El joven Uktena se encoje de hombros.


Cuando hacen la parada, el theurge se baja del coche a estirar las piernas e ir al servicio. El espejo del servicio es viejo y está agrietado, y hay varias partes en las que se ha saltado la capa reflectante. Sin embargo, es suficiente para que pueda asomarse al otro lado de la Celosía y comprobar la situación antes de continuar su viaje. Rellena su vejiga con apestosa agua del grifo y se vuelve al coche, preparado para continuar.

Durante el resto del trayecto permanece callado, atento al entorno, y pensando en si hablar frente a las chicas de lo ocurrido en el cráter ha sido buena idea. Tras la negociación telefónica, acompaña a las chicas en su búsqueda de la camiseta. Cuando Iruz se queja del diseño, Bruma no sabe muy bien si reírse de la situación o sentirse molesto por la constante actitud de la ícaro.

Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 13:41:14

Una ligera sonrisa se dibuja en uno de los laterales de su rostro.

Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 13:41:14


Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 13:41:14


La media sonrisa vuelve a hacer acto de presencia durante un fragmento de tiempo casi inapreciable. Cuando Iruz se da la vuelta, la sigue a dentro del bar, no sin antes haber revisado la umbra y consultado a los espíritus, y se sienta a su lado. Cuando el hombre del palillo en la boca le pregunta qué va a tomar, pide un "café con gotas" sin saber muy bien de qué se trata. La bebida viene en un pocillo de vidrio verdoso, transparente, y apesta a botiquín barato. El joven lo mira primero, lo huele después y al final decide no probarlo. Cuando la mujer entra y se sienta con ellos, espera paciente a su presentación.

Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 13:41:14


La presentación suena tan fría como desinteresada, como si fuese otro protocolo estúpido que solo sirve para alargar reuniones y medirse los egos antes de abordar los temas realmente importantes.
#50
Brisa del Sur / Re:Episodio 1 — Celestún
Último mensaje por Denebia - 08 de Ago 2026, 00:39:00
Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 14:34:39Las miras con una sonrisa, eso parece animarlas. Durante unos instantes, las pequeñas criaturas nadan alrededor de ti, escondiéndose entre los pliegues de tus aletas y siguiéndote hasta que varios adultos emiten sonidos graves desde las cámaras laterales. Las crías se detienen en seco (bueno, en mojado, pero se entiende); una de ellas tarda un poco más que las demás y continúa mirándote mientras te alejas.


Me divierte jugar con los pequeños nerai y agradezco el buen gesto tras tanta tensión en la sala del trono. Cuando son llamados por sus progenitores me despido de ellos.

Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 14:34:39Después, las cavernas quedan atrás: el agua se aclara conforme te aproximas a la salida. El techo rocoso desaparece y sobre ti se extiende la superficie del Golfo de México, teñida por una luz pálida. Cuando emerges, el amanecer ya está rompiendo sobre Celestún.

El cielo conserva manchas violetas y rojizas sobre el horizonte. Las primeras aves recorren la costa en grupos desordenados, y el aire huele a sal, madera mojada y vegetación. Después de tantas horas bajo tierra, cada sonido parece demasiado nítido.


Cuando el aire entra en mis pulmones cierro los ojos y disfruto durante unos instantes de la sensación de estar por fin fuera del agua. La presión ya no existe, solo gravedad y aire.



Refugio de la playa

Costa de Celestún — Península de Yucatán

📅 11 de julio de 2007, 05:06

Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 14:34:39Te alcanza cuando recuperas una forma que puede abrazar sin quedar sepultado bajo varios cientos de kilos de pez morado. Jonah te rodea con los brazos y aprieta con una fuerza torpe, desesperada, muy distinta de la despreocupación con la que suele afrontar casi todo.



Al principio yo también me quedo quieta, verificando que sea él. Me contagia su alegría pero avanzo lenta, el agua y el cansancio no deja que pueda correr tanto.

Su abrazo me pilla de sorpresa, pero también le abrazo rodeando su torso con mis brazos y sonrío al escuchar su sorpresa al comprobar que estoy viva.

Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 14:34:39


Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 14:34:39[Asumimos que le cuentas lo que ha pasado. Lo que no le quieras contar, indícalo en la próxima pulbicación]


Le cuento TODO a Jonah, no le oculto nada. Hago bastante hincapié en lo mal que me cae Neiatta y en lo preocupada que estoy por Himitsu.

Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 14:34:39


Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 14:34:39


Digo seria.

Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 14:34:39Recorre la costa hacia el norte siguiendo las indicaciones que te dio Salomé. Encuentra Sisal y marca con el lápiz una zona al oeste del pueblo.

Jonah ladea la cabeza, estudiando las carreteras secundarias.

Traza una línea aproximada desde la carretera hasta la costa.


Me gusta la iniciativa que tiene Jonah en buscar algo con lo que orientarnos y en la facilidad que ha tenido en localizar todo en el mapa.

Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 14:34:39


Cita de: Maurick en 05 de Ago 2026, 14:34:39Deja el lápiz sobre el mapa y apoya ambas manos en la mesa. Por primera vez desde que has regresado, su mirada se queda quieta.



Estoy sentada a su lado. Extiendo mi mano para agarrar la suya y le miro a los ojos.


Mi rostro cambia, me pongo seria pero no le suelto la mano, sino que le agarro con más fuerza.


Hago una pequeña pausa.


Sin darme cuenta me he acercado más a él. Le suelto de la mano con una sonrisa y suelto un sonoro suspiro.


Me levanto de la mesa y, con la despreocupación típica que me caracteriza en estos temas —recordemos que soy una lupus— comienzo a desvestirme sin ningún tipo de pudor. Me quedo solo con la ropa interior puesta, es de encaje negro.


Digo riéndome mientras termino de quitarme la ropa. Salgo y la dejo secar en la balaustrada del porche de la cabaña.